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‘Dar Voz a Cada Californiano’ Comienza Contigo

‘Dar Voz a Cada Californiano’ Comienza Contigo

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Para los californianos no existe escasez de políticos que dicen “hablar” por ellos.

Pero es imposible hablar por los millones de californianos que se han quedado atrás sin antes escucharlos contar sus propias historias de lucha, sus propias historias de esperanza.

Ya seas un un granjero en Tulare juntando monedas para proporcionar una educación universitaria a tu hija, un padre o madre soltero en San Francisco preocupado por las altas rentas o un niño en Compton que se ve obligado a estudiar sin acceso a libros de texto, tu historia merece ser escuchada porque tu historia importa. Tu importas.

Hay un viejo dicho, la moral que mi madre inculcó en mí desde pequeño: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Hay muchos políticos en California que están felices de caminar con grandes donadores y de mezclarse con líderes tecnológicos y empresariales. Ellos pasan su tiempo en conferencias exclusivas en Davos, Suiza, donde un grupo de élites invitadas debate soluciones a problemas que nunca han experimentado. Para ellos, los problemas son tan abstractos y distantes como los lugares que frecuentan para “resolverlos”.

Pero para muchos de ustedes, estos problemas no son abstractos. Son concretos y reales. Y es hora de que sean escuchados por todos los que dicen hablar en su favor, porque la California donde las familias están luchando para llegar a fin de mes merece una voz. La California, donde millones de personas no pueden encontrar un trabajo que les dé la oportunidad de comprar una casa merece una voz. La California donde tratan de enviar a su hijo a la universidad y jubilarse con dignidad merece una voz.

Esto es personal para mí. Antes de ser alcalde de Los Ángeles, fui Presidente de la Asamblea. Antes de ser el Presidente de la Asamblea, fui Presidente de la ACLU, y antes de eso fui un organizador comunitario. Pero antes de todo eso, yo era un adolescente en Boyle Heights. Acababa de ser expulsado de Cathedral High School. Estaba enojado y confundido. Yo no tenía voz. Entonces encontré a alguien que creía en mí no porque él viera algo especial en mí, sino porque él veía algo especial cada persona. Su nombre era el Sr. Katz y cambió mi vida porque escuchó lo que yo tenía que decir. Con su ayuda encontré mi voz. Me metí en la política porque quería hacer por las comunidades que servía lo que el Sr. Katz hizo por mí.

Es por eso que esta campaña se organiza en torno a una idea poderosa – entregar el micrófono y dar a los californianos las herramientas para hablar por sí mismos. Bajo esa idea, hemos lanzado “Comparte tu historia de California”, la primera de muchas maneras en que estaremos trabajando para asegurar que los votantes que esta campaña está comprometida a servir tengan una voz que no sea ignorada.

Los “demócratas de Davos” dicen tener las soluciones, pero llevan años y años diciendo esto y los problemas empeoran. La brecha entre los ricos y pobres en California es un problema que ni ellos, ni nadie, puede resolver desde Suiza.

Los que nos llamamos progresistas debemos trabajar constantemente para asegurar que el progreso que alcanzamos como estado también lo puedan disfrutar todos los que tienen su hogar en California. Claro, es muy bueno que el condado de Marin esté progresando, pero eso no significa que podamos ignorar lo que está sucediendo en el condado de Merced. Vivir bien en California no debería depender de si uno trabaja en una granja de almendras en Central Valley o en una oficina de Apple en Sillicon Valley. Nuestro éxito como estado siempre debe ser medido por lo bien que tratamos a los más vulnerables entre nosotros.

Para ser claros, queremos escuchar a todos, y eso incluye a la comunidad de negocios quienes son socios clave en nuestro esfuerzo por crear millones de trabajos bien pagados para contratar a más trabajadores californianos.

El problema no es que hemos estado escuchando a los que manejan un Tesla. Debemos continuar haciéndolo. Pero es hora de poner más atención a los californianos que no pueden pagar la gasolina de un carro. Necesitamos escuchar de las familias que toman el autobús, así como mi mamá solía hacerlo cada día.

Necesitamos escuchar de todos y eso te incluye a ti.

Si queremos cambiar como opera el gobierno, necesitamos cambiar la forma en que escogemos a nuestros líderes. Nuestra campaña quiere hacer ese cambio, comenzando con asegurarnos que tu voz sea escuchada.

Por favor comparte tu voz, tu visión, tu sueño de California.